miércoles
VIVIR EN MEDIO DEL FANGO
sábado
LA REVOLUCION EDUCATIVA
* https://www.youtube.com/watch?v=43Dbi6veuhw y véanse los relatos del antropólogo sudafricano James
Suzman y su libro: “Trabajo. Una
historia de cómo empleamos el tiempo”
** La “revolución educativa”:momentos y perspectivas en http://mapeal.cippec.org/wp-content/uploads/2014/05/ATEHORT%C3%9AA-CRUZ-La-revoluci%C3%B3n-educativa.pdf
*** https://losdanieles.com/author/daniel-coronell/
****https://es.unesco.org/news/eds-revolucion-educativa
martes
TURISMO ESPACIAL, UNA IRRESPONSABILIDAD
No salgo de mi asombro de ver cómo vivimos en un mundo de fantasías. Muchas veces nos mienten; otras, nos echamos mentiras y seguimos por la vida como si no pasara nada, repitiendo las mismas frases pomposas que nos enseñan los burócratas, como esas de “seremos una universidad de talla mundial”, “Colombia es la democracia más antigua de América”, “Cali, la sucursal del cielo”, “el turismo es una industria limpia” o “el futuro está en el emprendimiento”.
La ingenuidad es una plaga muy extendida en la humanidad porque los sistemas escolares se ocupan de formar a los ciudadanos de acuerdo con los medianos estándares de cada sociedad, dejando de lado algo tan fundamental como enseñar a pensar con cabeza propia. Por eso ahora que se habla del turismo espacial, la mayoría de la gente está maravillada creyendo que eso es el progreso y que a la vuelta de unos años todos tendremos la oportunidad de flotar en el espacio.
Pero el turismo espacial es una absoluta irresponsabilidad.
Cuando el emprendedor Cristóbal Colón zarpó con rumbo a “América” la reina le vio como un “buen muchacho” “un hombre probo y valiente” que abriría las puertas del progreso para España, los indios y la cristiandad. Cuando regresó a la madre patria fue recibido como un héroe, sobre todo porque cada vez que pudo le llevó una buena ración de oro a su majestad. Detrás de él llegaron otros aguerridos emprendedores como don Hernán Cortés, Pizarro y Sebastián de Belalcázar, que crearon ciudades y trajeron la civilización. Por eso es que los adoradores de la iniciativa privada les construyeron estatuas. Más adelante otros visionarios europeos se entusiasmaron y fundaron compañías outsourcing que, gracias a la “confianza inversionista”, nos trajeron la mano de obra negra que se necesitaba para la extracción minera. Miles de esclavos murieron en el viaje, pero se creyó que era un mal menor. Así fue como se fundaron estos tiempos felices donde la iniciativa privada hace en el mundo lo que se le viene en gana.
En el capitalismo el empresario es un semidiós al que todos guardamos cierta reverencia. No le decimos asesino por andar borracho matando a la gente; simplemente lo mencionamos como el empresario alicorado que cometió una imprudencia. Lo más común es que quien tiene dinero funda una empresa y si por culpa de su negocio pierden la vida algunos de sus clientes o empleados, entonces a veces el Estado “trata” de ponerlo en cintura. Ejemplos hay todos los que quieran, pasando por los fabricantes de armas, plaguicidas, herbicidas y hasta bebidas azucaradas; por desgracia se cree que esas muertes son banalidades, o como dicen los economistas, “externalidades”.
Lo último es que mientras a unos multimillonarios supervisionarios les dio por lanzarse hacia la carrera espacial para promover el emprendimiento turístico con las alabanzas del vulgo, suenan en las esferas de las burocracias internacionales el cuento de enfrentar el calentamiento global. Eso no es más que una contradicción absurda donde nadie capta el problema.
¿Sabe usted cuántos recursos naturales se desperdician cada vez que a uno de esos ricachos les da por subirse a la nave a darse el gustico de tomarse fotos desde el espacio? En la fabricación de un cohete se gastan miles de partículas que van a la basura y en cada segundo de vuelo se quema una buena cantidad de oxígeno. Y luego ¿qué sigue? Seguramente la conversión de la luna en una factoría para producir chucherías, la exportación de mano de obra con contratos basura. Y en medio de la refriega por los mercados turísticos o industriales, ¿vendrán las guerras espaciales?
Por fin, entonces, ¿haremos realidad “la guerra de las estrellas” y toda esa serie de películas futuristas que transfieren las mezquinas y estúpidas pulsiones humanas al resto del universo? Vamos viendo cómo empiezan estos emprendimientos, pero ¿acaso no podemos adivinar cómo terminarán?
Tenemos tantos problemas sobre la faz de la tierra, por ejemplo, la miseria de millones de personas y los conflictos sociales, que vivir pendientes de las excentricidades de los millonarios es un absurdo, como seguir permitiéndoles que hagan lo que se les dé la gana. Claramente, como dicen en el gobierno, estos son temas sobre los cuales deberíamos discutir con más frecuencia, pero desarrollando argumentos y no escribiendo trivialidades en las redes “suciales”.
miércoles
PETRO Y NUESTRO PRAGMATISMO POLITICO
El Paro Nacional nos dejó muy en claro que este país está pasando por un periodo de crisis supremamente interesante porque un sector de la población ya está cansado de los 210 años de gobiernos de derecha y aunque ésta oligarquía mande a asesinar a Petro, las cosas no serán como antes. Atrás quedó la horrible noche de la Seguridad Plutocrática
Para detener las aspiraciones de la Colombia Humana los
partidarios de seguir en esta democracia de pacotilla nos quieren vender la
idea de que Petro es de extrema izquierda, un comunista que nos volverá como
Cuba o Venezuela, pero la gente ya no es tan tonta y entiende que eso no pasa
de ser una de tantas estrategias de guerra sucia que se crean para lograr
desprestigiar al oponente. Él simplemente fue un miembro del M-19, una
guerrilla que no buscaba la revolución socialista, aunque todo parece indicar
que su posible mandato presidencial sería un primer paso en el camino de
transformación hacia una Colombia ajena a las mafias del paramilitarismo, más
tolerante y humana.
Recalquémoslo, Petro no encarna un proyecto de
transformaciones comunistas, pero los que sueñan con un cambio debemos ser pragmáticos
y conscientes que no podemos desgastarnos agenciando otras candidaturas de
medio pelo, porque en estos momentos, él es el único que está en condiciones
objetivas de constituirse en el primer paso que tenemos que dar hacia la nueva
nación.
Pero no nos adelantemos, primero vienen las elecciones para
elegir el congreso y la tarea es garantizarle al futuro mandatario una base
parlamentaria fuerte que le permita, crear o reformar las leyes, pues si
permitimos que personajes atarvanes como Masias, Cabal y toda la banda de
recalcitrantes profascistas continúen en el congreso, la gobernabilidad será un
imposible porque tratarán de utilizar la comisión de acusaciones o al aparato
judicial para derrocar al presidente.
Si bien es cierto que esas son las dos grandes batallas
electorales que se avecinan, ahí no termina la lucha porque la oligarquía nos
ha enseñado que para poder ejercer el control sobre la sociedad hay que ocupar
todas las instancias del poder donde quiera que haya formas organizativas o
institucionalidad. El proyecto es claro y ambicioso: llevar el espíritu del
cambio a las veredas, las corporaciones regionales, las juntas directivas de
las empresas del Estado, los consejos superiores de las Universidades Públicas,
etc. Tiene que ser así porque la corrupción, la búsqueda del dinero fácil y la
avaricia en “legalidad” han permeado amplias capas de la población.
Por su puesto esto nos lleva a advertir que, como en toda gran empresa humana, hay un gran riesgo, el riesgo que los oportunistas de todos los pelambres se quieran subir al tren de la victoria, camuflándose bajo las banderas del cambio social para agenciar sus negocios particulares y llevarnos al punto de retorno, corrompiendo la sal. Hay que andarse con mucho cuidado porque los falsos aliados y los que se dicen de “centro” siempre están dispuestos a girar hacia el sol que más alumbre. Además, es una realidad que la política es dinámica, es decir cuando tratamos de los asuntos colectivos, los hombres tendemos a caer en los procesos cíclicos de: oposición, ascenso, toma del poder, corrupción, descenso, oposición y no hay motivos para pensar que lleguemos a ser en esto, una nación excepcional.
sábado
LA RABIA DE UN CALEÑO
Soy un postadolescente que nació
en Cali en 1960 y como aun quiero vivir en un país mejor, hacer y aprender mil
cosas nuevas me considero un joven, pero de esos que están molestos y no se
tragan el cuento de que “Cali es la sucursal del cielo”.
Les voy a contar porqué estoy
molesto. Nací en una familia de padre con salario mínimo y, como toda mi vida
creí que era posible llegar a tener un trabajo estable, me puse a estudiar con
un millón de sacrificios hasta lograr el doctorado que me otorgó el Estado
Español. Sin embargo, el trabajo soñado nunca llegó porque en la ciudad de
Cali, en este “Valle invencible” las puertas solo están abiertas para los que
son descendientes de las familias ilustres y para los que saben arrastrarse en zalamerías
con las roscas politiqueras o mafiosas. De milagro duré 15 años como profesor a
destajo en la Universidad del Valle con uno o dos cursos por semestre hasta que
me dio por poner en práctica el pensamiento crítico y dármelas de creativo e
innovador con mis ideas. Fue entonces cuando me dejaron cesante para que me
convirtiera en filósofo urbano, pues ya se imaginará el lector que un profesor
así, tampoco tiene cabida en una universidad privada.
Yo he sabido canalizar mi rabia
haciendo mandalas, haciendo caricaturas para medios como las Dos Orillas; he
podido escribir varios libros y salgo con mi banderita de Univalle a cada
marcha de protesta que organizan en defensa de la educación pública. Pero viene
la pregunta clave: ¿cuáles son las opciones que tiene el ciudadano del común,
el que a duras penas cuenta con educación primaria, para canalizar su
descontento ante una sociedad tan corrupta e injusta como la nuestra?
Unos optan por guardar silencio para
sobrevivir en medio de la ilegalidad o la informalidad; otros se dedican a la
delincuencia; están los que terminan refugiándose en la alienación del alcohol o
la marihuana; y ahí están los que han salido a la calle a gritar que están
cansados. Pero los defensores de la moral pública, “las gentes de bien” y los
prepagos de “la prensa libre” quieren que, ante una realidad tan opresora de
miseria y asesinatos oficiales o extraoficiales, la gente salga a las calles a
protestar como verdaderos gentleman, caballerosos,
perfumados con banderitas blancas y haciendo “expresiones culturales”.
Pues no. Así no funcionan los
pueblos. Ellos aguantan y aguantan hasta que un día revientan en mil formas de
protesta, arbitrarias o de organización comunitaria. Generalmente quienes
llevan la batuta son los jóvenes porque más tienen la ilusión del cambio, la
salud y la fuerza física para correr o pelear en las barricadas. En este Paro
Nacional quienes más han estado activos son los jóvenes, porque la pandemia
obliga a los mayores a cuidarse, en Cali ellos soñaron con un cambio en las
pasadas elecciones y perdieron en lo nacional con el subpresidente Duque, pero
también porque muchos adultos mayores se mueren de la vergüenza por haber elegido
y reelegido gobiernos paramilitares y de mafiosos. ¿Con qué cara van a salir
ahora a pedir el cambio, a reclamar un mundo mejor?
En Cali la sensación de rabia es
inmensa por la distancia que hay entre ricos o mafiosos y la masa de pobres,
desempleados y sin oportunidades de educación. Porque desde los tiempos de la Colonia
son las mismas familias de propiedades incestuosas o neocoloniales, las que se
reparten la torta del Estado y tienen a su servicio a las fuerzas armadas. Pero
eso no es todo, el invento de la división social por estratos socioeconómicos,
ha creado y profundiza cada día más la estructura urbana de ghettos, tanto que por eso hay barrios
para la gente de bien, con sus iglesias y parques elegantes y barrios donde la
gente pobre tiene que vivir hacinada, en medio de la violencia y sin áreas
verdes, como en el Oriente y en las zonas de ladera. Igualmente recordemos que
a todos nos venden la idea de que la felicidad y el éxito están en el consumo
de productos ostentosos como carros, motos, aviones particulares, pero como no
existe el camino lícito para llegar a ellos, lo único que siembran los
publicistas es rabia y frustración.
![]() |
Recordar que es mejor hacer el amor y no la guerra |
Ahora bien, para tratar de aplacar a la gente en semejante encrucijada de bloqueos y muertes por represión, al señor subpresidente se le ha ocurrido la idea de salir con el cuento de matrícula cero para los estudiantes de estratos 1, 2 y 3, pero por esa vía se profundizará la discriminación y no se soluciona el problema estructural de la educación superior como derecho universal. También en medio de esta crisis viene en aumento la idea de seguir repartiendo subsidios con sabor a soborno y algunos nos hablan de la necesidad de crear una renta básica, pero yo no creo que a los jóvenes les anime la idea de vivir de la caridad del Estado parqueados en la casa; ellos lo que quieren es un trabajo y contar con la posibilidad de tener algo estable para construir futuro. Por su puesto que no habrá puestos de trabajo con oficina para los que se crean doctorcitos, pero hacer algo por la comunidad es mejor que no hacer nada.
Eso de construir un mañana mejor
o soñar con que cada ciudadano mayor de 65 años tenga derecho a una pensión pequeña,
son cosas que se pueden hacer desde el Estado, otra cosa bien distinta es que
el empresariado o la casta dirigente, que hace lo que se le viene en gana con
la masa pasiva, lo permitan.
martes
LOS ESTIMULOS A LOS ARTISTAS en CALI
El presupuesto que asigna la
alcaldía a los creadores artísticos es muy pequeño si lo comparamos con lo que
se destina al fomento de actividades feriales y de espectáculo. Y en ese tema no
vale la pena compararnos con otras ciudades porque de pronto los rubros
corresponden a actividades diferentes y hay ciudades que ni siquiera estructuran
planes de fomento.
Para el 2021 tenemos que 500
millones distribuidos en 50 estímulos para una ciudad como Cali es realmente
poco porque 10 millones no alcanzan ni para cubrir las necesidades básicas de
una persona al año y los artistas necesitan tener una vida digna y recursos
materiales.
Ahora bien frente a los planes de
fomento a la cultura se aprecian dos grandes fallas que deben superarse si de
verdad se quiere lograr que una parte de la población se dedique a la creación
artística.
PRIMER CUESTIONAMIENTO
Antaño los artistas dependían de
la bondad de los mecenas y luego pasaron a ser creadores independientes que
ofrecían sus obras a las clases pudientes o al Estado. Pero en las últimas
décadas el aprecio social por las artes ha venido en franca decadencia y el
Estado se burocratiza cada día más con sus discursos de especialización gerencialista.
En consecuencia ahora las personas solo piensan que pueden llegar a ser
creativas si logran que un grupo de eruditos les hagan un estudio de
factibilidad sobre sus proyectos artísticos.
La convocatoria de estímulos que
hoy plantea la alcaldía de Cali más que una invitación a participar de la
ejecución de un presupuesto, se levanta como una enorme barrera porque el monto
es muy pequeño frente al enorme esfuerzo que deben hacer para comprender los
enrevesados procedimientos que hay que cumplir para que un jurado super erudito
escoja a los que están a la vanguardia de lo que se estila en las burocracias
artísticas internacionales. Así es mejor no intentarlo.
SEGUNDO CUESTIONAMIENTO
La segunda idea a revisar es que el grueso del
presupuesto de eso que llaman cultura, se va en la organización de grandes
espectáculos que buscan “impactar” a la comunidad y así lograr réditos
políticos, tales como carnavales, eventos feriales y festivales.
En Cali el grueso del presupuesto
se van en el montaje de la Feria de Cali, el Petronio y el festival de la Salsa,
pero para los pintores y los poetas lo que se dedica es mínimo porque no
convocan a los políticos, a la gran prensa y mucho menos a las masas iletradas
como si lo hacen el jolgorio y la rumba.
Veamos la desproporción: mientras
el Petronio puede costar 5.000 millones, en la actual convocatoria un escritor
que dedica minimo un año a escribir una obra, puede aspirar, después de cumplir
una gran cantidad de requisitos y tiempo, a 10 millones de pesos para publicar
un libro que pocos van a leer, pues hoy el Estado está empeñado es en fomentar
nuevos emprendimientos y no en la promoción de la lectura.
LAS PROPUESTAS
Es importante entonces aumentar
el presupuesto para que los jóvenes que se dedican a las artes tengan un
futuro, un reconocimiento y aceptación ante la sociedad. Pero ello no puede
estar basado en propuestas de competitividad (concursos) ni en una
estructuración de más esquemas administrativos y burocráticos.
El actual plan de estímulos se ha
podido estructurar de otra manera para que los interesados se puedan
entusiasmar, pero eso de esperar que se lean un libro de más de cien páginas
para encontrar el camino entre los formularios es absurdo, pues con esa jerga
administrativa y procedimental asustan a los que no son versados en asuntos
informáticos y son simples creadores sin títulos doctorales.
Tal vez pudiera pensarse en
planes de fomento al artista por medio de becas de estudios completos en
instituciones nacionales o promoviendo salas de exposiciones y de encuentros de
poetas con sus lectores en las comunas. El Petronio está muy bien para los
interesados en las “industrias culturales”, los empresarios interesados en
hacer espectáculos pero seguro que si hoy tuviera Petronio 10 años, no estaría
interesado en asistir al Petronio para comer pescado frito, querría que le
apoyaran para estudiar guitarra.
Y si la alcaldía realmente está
interesada en los jóvenes talentos debería empezar por darle de verdad la
importancia que se merece a una institución que vienen trabajando desde ya casi
un siglo y que ha sido mirada como una cenicienta. Me refiero al Instituto
Popular de Cultura.
viernes
CARICATURAS
Da risa todo lo que escriben sobre el acto de hacer caricaturas, ya desde la semiotica, la filosofía o la sociología. Desde la historia no faltan los que argumentan que, como todo en la mente de las loras eurocentricas, esta actividad también nació en la Grecia antigua.
Lo cierto es que cuando uno quiere hablar carreta para darse infulas de erudito se puede apelar a lo que sea, pero nada mas abstracto y difícil de entender es cuando se toma un papel y se intenta representar a un sujeto aprovechando algunos elementos físicos para componer un mensaje. Mensaje que a veces se le escapa a la claridad o el deseo del propio dibujante.
Aquí les muestro mis últimos dibujos de los ineptos ministros del 2021 y de otros personajes. Algunos de estos trabajos ya fueron publicados en la pagina web de Las 2 Orillas.
![]() |
DIEGO MOLANO recordando a Pazas Vega |
![]() |
Dilian Franacisca Toro |
![]() |
Diego Molano |
![]() |
Alberto Carrasquilla o Ratastilla |
![]() |
Claudia Blum |
![]() |
Miguel Ceballos |
![]() |
Emilio Jose Archila |
![]() |
Nestor Humberto Martinez Dr Cianuro |
![]() |
Sergio Fajardo el candidato GRIS |
![]() |
Roy Barreras |
![]() |
Maria Victoria Angulo. |
![]() |
Jonathan Malagon Ministro de vivienda |
![]() |
Wilson Ruiz ministro de justicia |
miércoles
TODO BIEN, TODO BIEN… Y LA EDUCACION EN CRISIS
Es nota característica de la
burocracia estatal negar los problemas y decir que todo va bien, aunque sea
directo al despeñadero, como lo evidenciamos en la actitud que han asumido desde
el ministerio de educación en Colombia. Mientras la educación en su conjunto va
dando muestras de aproximarse a una catástrofe, la ministra puede estar
contenta porque ha conseguido sostenerse en el cargo, trata de sacar pecho con
el cuento de la alternancia y ha logrado mover con destreza los hilos de la
politiquería en las universidades públicas. Por su puesto que el uribismo en el
futuro dirá que todo lo malo fue culpa de la pandemia y de Fecode, mientras que
lo bueno fue el fruto de una sabia política de Estado. La ministra resaltará
por ejemplo que durante este gobierno pusieron la gratuidad de la educación superior
para los estratos uno, dos y tres, pero no dirá que fue una medida tomada por
las circunstancias de pandemia y que contribuirá a la absurda discriminación por
guetos que desde hace décadas impusieron las elites para separar a los ricos de
los pobres. Recuérdese que hay personas que viven en casas de estratos
superiores sufriendo los embates de la pauperización del desempleo.
La crisis de la educación no es
de ahora por muchas razones entre ellas, el proceso de privatización, porque
los gobiernos siempre han preferido invertir en la guerra para defender los
intereses económicos y políticos de las elites y también porque se ha producido
un cambio en las aspiraciones de los ciudadanos, que guiados por el espíritu
modernista de los mafiosos, ya no quieren saber de cosas que impliquen
esfuerzos mentales como las que demandan las artes poéticas. Lo que importa hoy
son: “el goce de la vida”, el mundo del circo farándulero, y la consecución del
dinero rápido y fácil. Por eso no faltan los miopes que dicen que para “salir
adelante en la vida no hay necesidad de ir a la universidad, solo hay que tener
el valor para crear empresa”. Muchos no lo saben, pero a la universidad no se
va por dinero, sino a formarse como seres humanos, capacitándose en unas
especialidades, haciendo deporte, compartiendo con sus futuros colegas e
incluso se va a conocer los primeros placeres de la carne o el amor. Para mi
son los mejores años de la vida.
El ministerio y los grandes
medios de comunicación en manos de esas elites de multimillonarios en lugar de
ayudarnos a comprender el origen de los problemas, lo que están haciendo es tratando
de vendernos unas soluciones fantasiosas para poder seguir explotando a la
gente y, aunque desafortunadamente muchos se están tragando el cuento ya por esnobismo,
por intereses individualistas o simplemente por ignorancia, nuestra tarea será
construir un nuevo modelo de educación para que todos tengan la oportunidad de
escoger entre ser líderes o peones.
Si el lector presta atención a lo
que dicen los modernistas del Estado y los medios de comunicación verá cómo nos
argumentan que el futuro de la educación está en la competitividad y las
mejoras tecnológicas. Nos dicen que hay que preparar a los jóvenes para que
sean competitivos, antes que seres solidarios, que estudien carreras que les
permitan ser superiores frente a sus contemporáneos y para que ayuden al país a
enfrentar el reto de participar de las mieles del mercado global. A los
empresarios los invitan a fundar negocios educativos o a traer franquicias
universitarias porque con la competitividad, por arte de magia se producirá la
calidad educativa que todos anhelamos.
Pero donde están haciendo sus
mayores esfuerzos los vendedores de sueños es en hacernos creer que el futuro
de la educación está en los juguetes electrónicos: computadores, teléfonos “inteligentes”,
tabletas, internet de última generación, sistemas wifi, etc. Así por ejemplo en
el periódico La Republica el 20 de mayo del 2020 titulaba: “Conozca las
herramientas tecnológicas para impulsar la educación en casa”, en El Espectador
del 5 de abril de este año un publicista titulaba: “Microsoft participará
fortaleciendo habilidades digitales. El reto de mitigar la brecha digital para
mejorar la educación”. Entonces uno se pregunta: ¿acaso vamos a creer que
mientras las grandes corporaciones hacen negocio, al mismo tiempo propiciaran
el pensamiento crítico, la formación humanística y la educación de calidad? Difícil
creerlo porque lo que necesitan son tecnócratas potenciadores del capital.
Hay que reconocer que los aparatos
electrónicos están prestando un gran servicio en la distribución de la
informacion, pero la acumulación de datos, el bochincherio de las redes
sociales o de la información enciclopédica, por si solos, no sirven para formar
a las nuevas generaciones pues la base real de la educación es la interacción real
entre las personas. Por eso lo que tenemos hoy, en estos tiempos de pandemia es
un paliativo a la soledad o la desesperanza, pero no educación y por dicho
motivo las consecuencias, si bien no las vemos hoy en toda su gravedad, mañana
tendremos que remediarlos. Digo mañana, como un día X porque lamentablemente
con este gobierno que no escucha, ya
todo es tiempo perdido. Solo resta esperar a que termine.
martes
CICLORUTAS, OTRA MODA QUE INCOMODA
Las primeras ciudades se crearon hace
más de 10.000 años para resolver las necesidades materiales y espirituales de las
sociedades de caminantes, pero en los inicios del siglo XX las cosas cambiaron,
cuando los capitalistas a nivel mundial, para desarrollar los negocios que
giraban alrededor de los carburantes, empezaron a remodelarlas en función de
los automóviles.
Con la llegada de los carros, la
pereza se generalizó y la casta dirigente, con los ideales de “modernidad”,
centrada en la ostentación, hizo que las ciudades crecieran de manera
descontrolada y nos impuso su preocupación por reducir “los problemas de
movilidad”, es decir los costos del transporte de sus mercancías. Las nefastas
consecuencias de ello fueron la destrucción del medio rural, la contaminación
de las aguas, del aire que respiramos y la polución lumínica.
Recientemente, con la aparición
del ecologismo, algunas personas han estado promoviendo la idea de aumentar el
uso de la bicicleta, como lo hacen los ciudadanos de los países nórdicos, pero
sin abandonar los presupuestos del modelo de desarrollo socio económico actual.
En esa moda cosmética se han embarcado muchos alcaldes de este país y ahora,
aparte de contratar megaobras de autopistas, se están dedicando a regar de
asfalto, luminarias y concreto en ciclorutas, disque con el ánimo de proteger
la naturaleza y solucionar los problemas de movilidad.
La teoría dice que es preferible
el uso de la bicicleta frente al automóvil, pero cuando importamos ideas sin
reconocer nuestra realidad tarde o temprano nos vemos obligados a recordar la
famosa frase que dice “una cosa es Dinamarca y otra Cundinamarca”. Los ingenuos
creen que la diferencia radica en los niveles de ingresos económicos, olvidando
que los europeos han vivido procesos históricos particulares y, sobre todo, que
tienen un desarrollo sociocultural diferente. En Dinamarca por ejemplo no
gobiernan las mafias, la corrupción no es una práctica generalizada y las
personas comprenden que deben respetar tanto las normas, como a sus
conciudadanos.
Es innegable que la bicicleta
ofrece unas ventajas socio-ambientales sobre el uso carro particular, pero los
problemas de movilidad no se resuelven haciendo más autopistas ni pintando de
azul una franja de los andenes o asfaltando los parques para hacer ciclorutas
pues el futuro está, entre otras cosas, en la creación de un sistema integrado
de transporte público gratuito. Infortunadamente los alcaldes no se atreven a
tanto, porque los monopolistas del transporte y las oligarquías locales inmediatamente
los bloquearían. Por eso simplemente se conforman con complacer a sus electores
pintándoles o diseñándoles ridículas ciclovías, para así sostener una
“favorabilidad” que les garantice unos cuantos votos en las próximas elecciones.
Incluso no faltan los mandatarios que se dedican a exaltar las bondades de la
bicicleta en la salud pero sin mencionar los miles de lesionados que dejan cada
día en las salas de urgencias. En ese mismo orden de ideas digamos que seguramente
muchos mandatarios se mueren de envidia cuando ven la ciclovía elevada más
larga del mundo que está en la ciudad China de Xiamen pero las cuentas hay que
hacerlas completas y no conformarnos con la espectacularidad de las fotos que
nos llegan. Antes de construir dichas cicloautopistas hay que examinar, el
número de metros cuadrados que se pierden de las zonas verdes, la necesidad de
miles de toneladas de hierro fundido, los efectos de las luminarias, la
afectación sobre el paisaje y hay que pensar en las partículas o sustancias que
difunden esos vehículos en el desgaste de su funcionamiento.
En Colombia las cosas no
funcionan como en otras partes del mundo porque las personas, empezando por los
presidentes de la república y sus fiscales de bolcillo creen que en todo tiempo
y lugar pueden hacer los que se les viene en gana. Además el ciclista promedio
parece que tiene problemas de “sinapsis” pues su sistema neuronal no les
permite comprender cosas tan elementales como la necesidad de respetar las normas
de tránsito por su propia integridad física o la de los demás. No adivinan la
importancia de utilizar cascos protectores y a pesar de que se les construyen
ciclorutas a pocos metros de las avenidas, prefieren usar las calles para irse
en contravía jugando con el teléfono que sí es “inteligente”.
Si en esas condiciones nuestras
ciudades ya venían siendo un caos para los peatones, con la pandemia la vida se
agravó porque de la noche a la mañana surgieron infinidad de “domiciliarios”, que
en la lucha por SU “derecho al trabajo” pisotean los derechos de los demás. Los
ciclistas (sin mencionar el lumpen de las motos) se han vuelto una plaga porque
viajan a toda velocidad por los andenes, no respetan las cebras y como no
existe una autoridad que los regule, se saltan los semáforos en rojo, pasando
por encima, incluso, de los impávidos agentes de tránsito y de los policiales.
Esas son las diferencias que tenemos con Dinamarca donde tampoco te apuñalan
por llamarle la atención a un ciclista imprudente. Para completar, en las
afueras de los centros urbanos las cosas también se han deteriorado pues en las
veredas, la moda del ciclomontañismo se han convertido en todo un problema, en
especial los fines de semana, porque los usuarios creen que son inmunes al
coronavirus, no utilizan los tapabocas y al ir en montoneras le obstruyen el
paso a los demás usuarios de las vías.
Las ciudades necesitan, entonces,
soluciones integrales y los alcaldes deben dejar de diseñarlas en función de
los que tienen cualquier tipo de vehículo para que los peatones puedan
disfrutar del espacio público que es donde se construye comunidad. Las
ciclorutas pueden ser tenidas en cuenta, pero no debemos dejarnos arrastrar por
una moda global que difícilmente encaja con nuestra idiosincrasia.
domingo
CANET DE MAR, BARCELONA, ESPAÑA
RECUERDOS
Canet de Mar es un pequeño pueblo que se encuentra a 43 kilómetros al norte de la ciudad de Barcelona. Tiene el encanto de estar a la orilla del mar y muy bien conectado por tren y carretera con la capital provincial.
Yo viví en ese poblado durante casi dos años y
aunque los catalanes no son muy dados a sostener relaciones de amistad, me
quedaron muy bonitos recuerdos porque conocí sus tradiciones, sus calles
tranquilas, sus edificaciones históricas y disfruté de verlo siempre tan
organizadito. Si lamento mucho que la última vez que lo visité el “progreso” le
había destrozado mucho su sector norte con esa autopista que le impusieron y la
especulación inmobiliaria.
Pasear por Canet es chévere porque aparte de su parte
antigua y central cuenta con una playa extensa que lo va llevando a uno a
caminar hasta Arenys de Mar el siguiente poblado que está hacia el sur. Hacia
el norte también se puede visitar San Pol de Mar otro pueblo más apretadito de
calles estrechas.
Una característica de estos poblados es que cuentan
con inviernos suaves y en esos meses son más tranquilos que en el verano,
cuando después de semana santa multiplican su población con los turistas o los
dueños de segundas residencias y hay cientos de cosas por hacer.
Mi estadía en Canet fue algo tormentosa porque eso
de ser un residente ilegal suramericano es un estigma con el cual se lucha día
a día, pero logré sobrevivir trabajando en la plaza de mercado, haciendo de
panadero y pintando casas. Aunque no logre mayores ingresos económicos con mis
dibujos y pinturas, a algunos barceloneses que llegaban en verano a la avenida
el Maresme debo agradecerles que apoyaron enormemente comprando las obras y dándome
temas para retratar. Pero tambien debo gratitud a
Aquí les comparto algunos de esos trabajos.
![]() |
Canet de Mar. Tinta china sobre cartulina azul |
Canet de Mar. Lapices de colores sobre cartulina rosa |
Canet de Mar. Tinta china sobre papel |
Recordando a Arenys de Mar Oleo sobre lienzo |
![]() |
Canet de Mar. Acuarela con toques de Tinta china |
![]() |
Canet de Mar. Acuarela con toques de Tinta china |
![]() |
Canet de Mar. Oleo sobre lienzo |
![]() |
Canet de Mar. Acrilicos y toques de tinta china |
![]() |
Canet de Mar. Oleo pastel con toques de tinta china sobre papel |
![]() |
Canet de Mar. Oleo sobre lienzo |
Canet de Mar. Oleo sobre lienzo |
Canet de Mar. Oleo sobre lienzo |